En la vida cotidiana los chistes para algunas personas tienen influencia indirecta, ya que no estarían atentando contra su dignidad y además generan risas y humor, lo cual alegra la vida.
En otras personas hay influencia directa, ya que hay chistes en los que se hace referencia al sexo, machismo, feminismo, a profesiones, labores, oficios o hechos y ocurrencias reales. Que si una persona está pasando por algo similar podría generarse enojo o sentimiento no de alegría sino de frustración.